Los torreznillos para que estén en su punto necesitan paciencia y mucho cariño, sobre todo, porque su elaboración es bien sencilla.
Ponemos un culo de aceite en la sartén y lo calentamos dejándolo a fuego bajo. Ponemos en esta sartén los torreznos con la corteza para abajo y los dejamos a fuego lento durante media hora.
Cuando pase este tiempo los sacas de la sartén y verás como la corteza ha ido haciéndose poco a poco y está a punto de salir.
Echas más aceite en la misma sartén, lo calientes y los fríes a fuego fuerte. La corteza saltará y están lisos para comer!!
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